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Prevención de riesgos laborales para electricistas

10 diciembre, 2019

Prevención de riesgos laborales para electricistas

La prevención de riesgos laborales para electricistas es extremadamente importante debido al gran peligro que tiene el contacto con electricidad. Ya sean de forma directa o indirecta, estos contactos pueden tener graves consecuencias para la salud de los trabajadores; produciendo desde quemaduras hasta la muerte instantánea.

De acuerdo a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales es necesario que todas las empresas que trabajen con electricistas reflejen en su reglamento todos los riesgos relacionados con electricidad y medidas necesarias para prevenirlos.

Por otro lado, los electricistas que trabajen por cuenta propia no tienen la obligación legal de contar con un modelo preventivo pero deberían conocer todos los riesgos derivados de su actividad laboral y actuar en consecuencia para evitar accidentes.

En este post explicamos cuáles son los riesgos derivados de la electricidad y ofrecemos una serie de medidas preventivas contra los contactos directos e indirectos.

Riesgos derivados de la electricidad

El principal riesgo derivado de la electricidad es lo que se conoce como “accidente eléctrico”. Es decir, recibir una descarga o sacudida; independientemente de los daños que nos produzca. Estos pueden darse por contactos directos (la persona toca cualquier instalación, máquina, enchufe, etc que tiene tensión directa) o indirectos (tocar algo que ha sido puesto por accidente bajo tensión).

Los contactos directos tienen los siguientes efectos:

  • Quemaduras por arco o por contacto.
  • Efectos musculares: Como calambres, contracciones musculares o tetanización de los músculos (un movimiento descontrolado de los músculos por culpa del paso de la corriente).
  • Fibrilación ventricular: El corazón deja de enviar sangre al resto de órganos y no funciona a un ritmo normal, es la principal causa de muerte por shock eléctrico.
  • Paro respiratorio o asfixia: La corriente impide la contracción de los músculos de los pulmones y, por tanto, la respiración.
  • Efectos secundarios a corto plazo: Embolias, problemas motores o circulatorios así como renales.
  • Efectos tardíos tras el accidente: Generalmente son neuróticos o se presentan como trastornos mentales.

Los contactos indirectos con electricidad pueden provocar a su vez los siguientes efectos:

  • Caídas: Como consecuencia del shock se tiende a dar un salto que puede acabar en caída.
  • Golpes contra objetos: Ya sea dejando caer el que nos ha producido el contacto indirecto o al caernos.
  • Cortes como consecuencia de la pérdida de control sobre el objeto o las herramientas utilizadas.
  • Quemaduras producidas por la electricidad

Para evitar esta situaciones es extremadamente importante que se establezcan protocolos y medidas de seguridad a seguir antes de trabajar con electricidad. Como, por ejemplo, desconectar la carga eléctrica antes de empezar con la labor. Por otro lado, también es importante contar con el equipamiento y la protección adecuadas; tales como el uso de guantes y botas aislantes. Del mismo modo, es extremadamente necesario que se establezcan medidas preventivas enfocadas a evitar contactos tanto directos como indirectos; las describiremos a continuación.

Medidas preventivas contra los contactos directos

Dentro de la prevención de riesgos laborales para electricistas, estas medidas están encaminadas a evitar que los profesionales toquen -de forma accidental o intencionada- la fuente eléctrica. En líneas generales, los contactos directos con electricidad pueden prevenirse siguiendo estas tres líneas:

  1. Aislamiento de las partes activas dentro de la instalación: Es decir, colocarlas a una distancia a la que sea imposible tener un contacto de forma no intencionada.
  2. Colocación de obstáculos, barreras o envolventes: El objetivo es que impidan contactos accidentales con las partes activas. Estos deben de estar fijados de forma segura y ser capaces de resistir las cargas mecánicas propias de su función. En caso de que sean metálicos han de considerarse como masas conductoras y prevenirse también el contacto.
  3. Cubrir las partes activas: Instalar un medio de aislamiento apropiado que sea capaz de conservar sus propiedades con el paso del tiempo y que limite la carga por contacto a un valor que sea inferior a un miliamperio.

Medidas preventivas contra contactos indirectos

Las medidas preventivas contra los contactos indirectos con electricidad están principalmente relacionadas con contar con un buen aislamiento. Así como algunas medidas de seguridad adicionales. Las describimos a continuación:

  1. Separación de los circuitos: Utilizar transformadores y convertidores para mantener aislados de la tierra todos los conductores.
  2. Utilización de tensiones de seguridad: Usar tensiones bajas para identificar la presencia de riesgo eléctrico.
  3. Sistema de doble aislamiento: Utilizar materiales con un aislamiento y protección reforzado.
  4. Evitar que se pueda acceder a la vez elementos conductores de electricidad y masas: Es decir, evitar que pueda tocarse a la vez de forma involuntaria ambos elementos.
  5. Conexiones equipotenciales: Unir todas las masas de la instalación para evitar que haya sobrecargas.
  6. Instalar un interruptor diferencial: Es decir, un aparato de protección obligatorio que interrumpe el circuito. Lo que conocemos cotidianamente como “plomos”.
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