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Prevención de riesgos laborales en el transporte por carretera

El sector del transporte por carretera representa uno de los sectores estratégicos en lo que se refiere a la prevención de riesgos laborales, debido a los índices de siniestralidad que presenta. En este caso, disminuir la siniestralidad en este sector es uno de los principales objetivos donde la prevención juega un papel fundamental.

11 septiembre, 2018

prevención de riesgos laborales en el transporte por carretera
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Riesgos laborales frecuentes en el transporte por carretera

Existen una serie de riesgos laborales en el sector de transporte por carretera que se producen con frecuencia. Es el caso de los factores psicosociales u organizacionales, las caídas de personas al mismo nivel, los atropellos o accidentes por vehículos y la exposición por vibraciones.

Comenzando por los factores psicosociales u organizacionales, estos se refieren a los riesgos derivados de la propia estructura y organización del trabajo en las empresas. Las causas pueden venir motivadas por la jornada de trabajo ya sea por exceso de horas, o turnicidad, y también por el ritmo de trabajo excesivo. Asimismo, la incomunicación, o los elevados niveles de atención que requiere la conducción, revierte en una importante fuente de riesgos laborales en el citado sector.

En el caso de las caídas de personas a distinto nivel, nos encontramos con riesgos derivados de falta de barandillas en las plataformas, huecos, aberturas en suelos, desniveles, escaleras en mal estado y malas costumbres tanto en la subida como en la bajada de la cabina o caja del camión entre otros. Por el contrario, las caídas al mismo nivel se deben fundamentalmente a falta de señalización e iluminación, suelo deslizante a causa de agentes como el agua, aceites y carburantes, falta de orden y limpieza de las zonas de carga y descarga, y placas de hielo en el interior de cámaras y cajas frigoríficas.

Los atropellos o accidentes por vehículos también ocupan una parte importante en la relación de riesgos laborales en el sector del transporte por carretera. Camiones, carretillas elevadoras, etc.. todo aquello que se utiliza en el desempeño del trabajo cobra una atención especial. De igual manera, la exposición a vibraciones, es decir a movimientos de oscilación rápidos que se producen en objetos y que pueden transmitirse al cuerpo humano, supone una fuente de riesgos que pueden deberse al diseño defectuoso del asiento del conductor, entre otros.

 

Riesgos laborales menos frecuentes en el transporte por carretera

Existe otra serie de riesgos que se consideran como menos frecuentes dentro de este sector. En este sentido, nos encontramos con las caídas de objetos en manipulación, golpes por objetos o herramientas, atrapamiento o aplastamiento por vuelco de máquina o vehículo, sobreesfuerzos, exposición a contactos eléctricos y exposición al ruido.

Las caídas de objetos en manipulación son caídas imprevistas que se originan al caer un objeto durante su manipulación, ya sea con las manos, con las carretillas, con las grúas, etc.. Muchas veces, la falta de iluminación añade un riesgo a esta situación e incluso supone la causa de que se produzcan golpes por objetos o herramientas, con las consecuentes heridas, o daños para el trabajador.

Puede también ocurrir que un vehículo o una máquina se vuelque sobre una persona, bien sea por el mal reparto de la carga, o por maniobras inadecuadas. Como consecuencia la persona puede sufrir contusiones, fracturas o aplastamiento de miembros, y lo más grave aún, la muerte.

Finalmente señalaremos aquí los sobreesfuerzos, causados por una altura inadecuada del asiento del conductor, o la no realización de pausas durante la jornada, así como las cargas descompensadas con respecto a las características del trabajador. Esto puede provocar lesiones de espalda, hernias y dolores musculares entre otras.

 

Riesgos ocasionales en el transporte por carretera

Entre los riesgos ocasionales en el sector de transporte por carretera podemos citar los siguientes: proyección de líquidos, exposición a temperaturas ambientales extremas, choques contra objetos inmóviles, atrapamiento por o entre objetos, exposición a sustancias nocivas o tóxicas e incendios.

Este tipo de riesgos tiene un valor menos frecuente, como es el caso de aquellos que se derivan de la comprobación o reposición de líquidos del agua del radiador, lavados de cisternas o contenedores, operaciones de mantenimiento etc..

También la probabilidad de lesión al estar sometido en el entorno de trabajo a temperaturas muy altas o muy bajas se convierte en un riesgo que señalaremos aquí, junto a la posibilidad e inhalar o ingerir elementos perjudiciales o venenosos para la salud.

 

Manual de buenas prácticas

Un manual de buenas prácticas de prevención de riesgos laborales en el sector del transporte por carretera se convierte en la herramienta indispensable para garantizar cómo actuar y qué medidas preventivas adoptar.

El manual debería contemplar, entre otros, los riesgos de seguridad, riesgos ergonómicos, derivados de las largas jornadas de trabajo, incidencias de factores externos como es el caso del tráfico, condiciones climatológicas y los riesgos psicosociales e higiénicos. Este documentos debe ser la guía para llevar a cabo las medidas preventivas para las actividades relacionadas con el traslado de personas.

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