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Cáncer de origen laboral

10 diciembre, 2019

cancer de origen laboral

Definimos como cáncer de origen laboral a aquel que aparece por culpa del contacto con agentes cancerígenos en el trabajo. Sin embargo, la mayoría de las veces es bastante difícil identificar cuando la aparición de esta enfermedad está directamente relacionada con el trabajo.

Por eso, no es extraño ver cómo este riesgo para los trabajadores se ignora en ciertas ocasiones. En líneas generales, esto se debe a tres motivos principales:

  • El cáncer de origen laboral tarda en manifestarse: Generalmente tarda años en aparecer. Incluso, puede darse cuando la persona lleva tiempo jubilada.
  • Hay problemas para detectar ciertos cancerígenos en el entorno laboral: En ciertos puestos sí que puede verse una relación clara entre el aumento del riesgo de cáncer y un elemento del trabajo. Por ejemplo, la inhalación de polvo de sílice y el cáncer de pulmón o el contacto con amianto. Pero en otras ocasiones es más difícil determinar la relación entre el ambiente laboral y esta enfermedad.
  • Es difícil definir el límite del ambiente laboral: Es decir, muchas veces estamos expuestos a agentes perjudiciales pero estos contactos también pueden darse en otros ambientes. Por eso, a veces, la distinción entre exposición laboral o ambiental puede ser arbitraria.

Por eso, el primer punto para conseguir que el riesgo de los trabajadores de padecer cáncer se reconozca dentro de la prevención de riesgos laborales de todos los sectores pasa por dar a conocer qué es el cáncer de origen laboral, cómo se origina y cuáles son las vías para prevenirlo.

¿Qué es el cáncer de origen laboral?

El cáncer de origen laboral también recibe el nombre de cáncer de origen profesional. Se trata de aquel causado por la exposición a agentes cancerígenos en el trabajo y se caracteriza porque generalmente aparece mucho tiempo después a este contacto.

Como comentábamos al inicio de este artículo, uno de los principales problemas de esta enfermedad profesional es que muchas veces aparece tiempo después de que se produzca el contacto. En ocasiones, lo hace tiempo después de que la persona haya dejado de trabajar en ese ambiente. Esto se debe a algo que se conoce como “periodo de latencia”, un factor que depende principalmente del tipo de cancerígeno, su concentración dentro del ambiente de trabajo y el tipo y grado de exposición.

Por otro lado, otro de los factores que hacen tan difícil de definir cuando un cáncer es de origen laboral o no es que algunos de los principales cancerígenos a los que se exponen los trabajadores también están presentes en el resto de nuestra vida diaria. Por ejemplo, la radiación solar o el humo de los motores diesel tienen una relación directa con la aparición de cáncer y están presentes en nuestro día a día. Sin embargo, si por motivos de trabajo nos exponemos a ellos de una forma mucho más intensa, lo más lógico es que en caso de aparición de cáncer señalásemos que este es de origen laboral.

Por otro lado, hay otros cancerígenos como el polvo de sílice, el beceno, el radón o el amianto que solo están presentes en entornos laborales por lo que resulta más fácil establecer esta relación. En nuestro artículo sobre los riesgos de la exposición a sustancias peligrosas en el trabajo te explicamos más detenidamente los cancerígenos más frecuentes en las personas trabajadoras y las profesiones con un mayor riesgo de padecer cáncer.

¿Cómo se origina?

Principalmente distinguimos tres vías por las que los agentes cancerígenos pueden entrar en nuestro organismo:

  1. Inhalación: Es la vía de entrada más común ya que lo hacen acompañando al aire que respiramos. Por lo general se encuentran en sustancias como gases, vapores, polvos, humos, etc.
  2. Ingestión: Si está presente en el ambiente puede que se introduzca en nuestro organismo junto a los líquidos y alimentos que consumimos en el entorno laboral.
  3. Contacto directo: Es lo que se conoce como vía dérmica, se trata del contacto directo con la sustancias y/o exposición a radiaciones.

Vías para prevenirlo

Para prevenir la aparición del cáncer de origen laboral es importante que se trabaje en tres niveles diferentes:

  1. Prevención primaria: Identificando y sustituyendo al agente que produce el cáncer dentro del ambiente laboral y los procesos, creando una normativa adecuada para evitar el contacto durante los procesos y estableciendo medidas de vigilancia ambiental. Por otro lado, también es importante formar e informar al trabajador sobre los riesgos, procedimientos de trabajo seguros y la importancia de contar con hábitos saludables.
  2. Secundaria: Se ha de establecer una vigilancia adecuada de la salud de los trabajadores de la empresa y ofrecerles una formación para que detecten los síntomas del cáncer de forma temprana.
  3. Terciaria: Ofreciendo medidas de rehabilitación y reinserción para los trabajadores que han padecido esta enfermedad.
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