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Accidentes in itinere y su prevención

28 noviembre, 2019

Accidentes in itinere y su prevención

Podemos definir rápidamente a los accidentes in itinere como aquellos que se producen cuando vamos y volvemos del trabajo. Es importante diferenciarlos de los accidentes en misión, percances durante viajes que tengamos que haber hecho durante nuestra jornada laboral, siempre y cuando sean por motivos de trabajo.

Para que un accidente sea considerado in itinere tienen que darse una serie de circunstancias especiales que veremos más adelante. Sin embargo es necesario hacer hincapié desde este mismo momento en que este tipo de sucesos son más comunes de lo que podríamos imaginar. Solo hay que pensar que gran parte de la población trabajadora necesita desplazarse en coche, autobús o utilizando cualquier otro medio todos los días.

Sin embargo, aunque el accidente de tráfico (tanto in itinere como en misión) suele identificarse como un riesgo dentro de las evaluaciones que realizan las diferentes empresas; pocas veces se establecen las medidas preventivas adecuadas como puede ser la información o formación preventiva. En este punto, aunque no es obligatorio, contar con un Plan de Movilidad puede ser muy beneficioso para cumplir los principios de la acción preventiva recogidos en la Ley 31/95 de Prevención de Riesgos Laborales.

Explicamos todos los factores necesarios para que un accidente sea considerado in itinere, cómo un Plan de Movilidad puede ayudar a prevenir este tipo de sucesos y qué debe contener este para ser efectivo.

¿Qué son los accidentes in itinere?

Se considera como accidente in itinere al que se produce yendo o volviendo del trabajo. Hay que resaltar que solo se considerará como in itinere si se produce en esas circunstancias.

Cualquier otro accidente derivado del uso del coche durante la jornada laboral, como aquel que se produzca visitando a un cliente o durante la propia ejecución del trabajo, por ejemplo en el caso de los transportistas, se considerará accidente en misión.

Concretamente, para que legalmente un accidente sea considerado in itinere debe de cumplir cuatro requisitos:

  • Teleológico: El objetivo del desplazamiento debe de ser al ir o volver del trabajo.
  • Topográfico: Utilizando el camino habitual y normal para el desplazamiento.
  • Mecánico: El medio debe de ser el habitual y adecuado para salvar la distancia a recorrer.
  • Cronológico: El tiempo que se emplea en el desplazamiento debe de ser el habitual, sin interrupciones que puedan romper la relación de causalidad.

Planes de Movilidad, la solución para minimizar este tipo de accidentes

Los Planes de Movilidad se integran dentro del Plan de Prevención de Riesgos Laborales de la empresas y tienen como objetivo minimizar el riesgo de los accidentes in itinere o en misión.

Estos parten de un análisis de los desplazamientos habituales que tienen que realizar los trabajadores de la empresa para ir y volver del trabajo y cuando cumplen con sus funciones habituales. Se identifican los riesgos de seguridad vial y se planifican las medidas para reducirlos lo máximo posible, estableciendo criterios de actuación.

Proponen recomendaciones, conductas y buenas prácticas dirigidas a una conducción segura. Así como, medidas centradas en la protección de los bienes que se transportan y en la disminución de los efectos perjudiciales para el medio ambiente.

¿Qué debe contener un Plan de Movilidad?

Par que un Plan de Movilidad resulte efectivo ha de contener al menos los siguientes puntos:

  • Estudio inicial sobre los medios de transporte y las características de los desplazamientos que hacen a menudo los trabajadores de la empresa.
  • Inclusión de medidas dentro de la política preventiva de la empresa de principios que mejoren la seguridad vial de todos los trabajadores
  • Análisis de los accidentes laborales de tráfico que se han producido en la empresa y sus causas.
  • Propuesta de posibles medidas a adoptar, incluyendo acciones enfocadas a influir sobre el factor humano (cursos, manuales, formación, campañas informativas), la seguridad del vehículo, el estado de la vía y el entorno (señalización, mejora de los accesos al lugar de trabajo), la gestión de los desplazamientos (servicio de autobús de empresa u organización de vehículos compartidos) y la seguridad en las comunicaciones.

Además, pueden incluirse también otras medidas como la revisión de la documentación y acciones ya implementadas, la comparativa de datos sobre accidentes en distintos centros o frente empresas del mismo tipo, implantar una metodología de vigilancia de las conductas de conducción o el diseño de eventos relacionados con la seguridad vial.

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