La exposición a agentes químicos constituye uno de los riesgos más extendidos. En el caso de las mujeres, este riesgo adquiere una dimensión particular debido a la doble exposición que experimentan: por un lado, en sus puestos de trabajo —frecuentemente ubicados en sectores altamente feminizados como la limpieza, los cuidados, la sanidad o la industria textil— y, por otro, en el ámbito doméstico, donde siguen asumiendo mayoritariamente las tareas de mantenimiento del hogar.
La dermatitis o eczema de contacto irritativo (ECI) de origen profesional es aquel eczema que tiene su origen en una respuesta irritativa o tóxica a una sustancia que se encuentra en el medio de trabajo.
La dermatitis de origen laboral aparece con mayor frecuencia en personas que desempeñan su actividad en entornos donde existe un contacto habitual con sustancias irritantes o alergénicas. Los grupos profesionales con mayor incidencia incluyen:
- Trabajadoras y trabajadores de la limpieza, la hostelería y la peluquería.
- Personal de industrias químicas, metalúrgicas y textiles.
- Profesionales sanitarios que utilizan desinfectantes o emplean guantes de látex.
- Agricultores y jardineros expuestos a fertilizantes y pesticidas.
El hecho de que las mujeres asuman en mayor medida que los hombres las responsabilidades familiares conlleva que, a menudo, se produzca una doble exposición a determinados riesgos. Por ejemplo, pueden verse expuestas a sustancias químicas (productos de limpieza). Las mujeres comunican más enfermedades profesionales provocadas por agentes biológicos y de la piel, en comparación con los hombres¹.
En el trabajo de limpieza (oficinas, fábricas, comercios, edificios de organismos públicos, establecimientos empresariales y profesionales, edificios residenciales, etc.) que suele emplear en su mayoría a personal femenino, los productos más utilizados suelen ser:
- Lejía
- Agua fuerte
- Productos a base de sosa
- Limpiadores antical
- Decapantes
Los productos de limpieza son de composición muy variable, por lo que para conocer los daños para la salud específicos de los productos concretos que se utilicen en cada caso, es necesario consultar las etiquetas y, en su caso, las fichas de datos de seguridad².
Una vez identificados los factores de riesgo, deben adoptarse medidas preventivas dirigidas en primer lugar a eliminar los riesgos. Cuando ello no sea posible, se deberán implementar medidas preventivas de control y de protección del trabajador para reducir el nivel de riesgo. La primera medida a aplicar es la eliminación del producto químico peligroso. Si no se puede eliminar el uso del producto de limpieza, la segunda medida a aplicar es la sustitución del producto químico peligroso utilizado por otro no peligroso o de menor peligrosidad. Si las medidas técnicas y organizativas no fuesen suficientes, el empresario, basándose en los resultados de la evaluación de riesgos, deberá proporcionar al trabajador los EPI adecuados a los riesgos presentes en su tarea³.
La formación e información a las personas trabajadoras sobre los riesgos de su puesto de trabajo y las medidas de prevención son fundamentales, ya que constituyen una herramienta esencial para evitar accidentes laborales y enfermedades profesionales.
Fuentes:
1 Revista: Seguridad y Salud en el Trabajo. INTEGRACIÓN DE LA PERSPECTIVA DE GÉNERO EN SEGURIDAD Y SALUD EN EL TRABAJO. Nº 120. Marzo 2025. INSST
2. 3 Limpieza de edificios y locales: exposición a los agentes químicos ulizados. INSST 2016






